Descreídos nos refugiamos
en palabrasde la miseria que no conocemos
del odio que prolifera
como gusanos en la tierra
De no tener la fe en la historia
de no creer en el otro
Cada cual busca sus palabras
para nombrar siempre lo mismo.
No mentí antes
Hay una tristeza en mí tan finita como la línea de la vida.
Hay una tristeza que no da respiro, que creció con mi niña.El sol atravesaba la ventana
Y se esparcía por los ambiente,s coloreando por la cortina rojaSé que me enseñaste a estar
abrirme a otros, compartir momentos,El recuerdo no me pertenece
La gran cocina partida en dos.En el frente de la casa
hay un canasto basurero.Duerme entre mis pechos
marchitos de dar amor.No hubo sucesivos velos.
No hubo sucesivos nombres.Los libros son como la casita en el árbol Como la carpa hecha con las sabanas y cobijas de mi cama de niña. Como el submarino de Nemo( nad...