Violeta mira el otoño como se mira una hoja caer, los largos dìas grises. No recuerda que pensó el día en que su hermano menor murió, ni el dolor. Tampoco nada sabe del día que su hermano mayor se fue, intenta y no puede, solo recuerda la sorpresa .
Ahora su amado perro murió, tampoco puede recordar, que pensaba cuando lo veía caminar abatido y quedarse quieto mirando la vereda por donde le gustaba pasear. Ni los últimos días en que se negaba a caminar, a él que le apasionaba correr de árbol en árbol. No puede pensar, las imágenes son más fuertes que las palabras.
Los movimientos en su mente proyectan cortos, le revelan su inercia, ella sería un proyector de súper ocho, cuadro por cuadro.
En todos los casos no supo qué hacer, los eventos sucedieron sin que ella levantara un dedo y los hechos la dejaron sin palabras. Ahora mira el invierno, esa estación en que todo es inercia, ella piensa ¿estaré viva?
En todos los casos no supo qué hacer, los eventos sucedieron sin que ella levantara un dedo y los hechos la dejaron sin palabras. Ahora mira el invierno, esa estación en que todo es inercia, ella piensa ¿estaré viva?