Inútil porfía.
Que nada cambie
he hecho de mi vida una espera.
Con la cabeza baja
lápiz en mano,
escribo.
Que nada cambie.
Como una sonámbula
vagaré entre la gente,
nadie notará a la mujer dormida.
Podré pensar y hacer
mi tarea.
Que nada cambie.
¿A quien engaño?
Quedaré cada vez más sola
y nadie reclamará
mi presencia.
Desde mi atalaya veré
con despego,
nada me atrapará.
Como las malas hierbas medraré
en el jardín.
Seré una sola con el universo,
el propio, egoísta, solitario,
plagado de estrellas listas a explotar.
Que nada cambie