domingo, octubre 25, 2026

 


Abuelo
La tarde se tiñe de rosa,
en un fondo oscuro.
Calor húmedo pegándose
a las formas del patio.
El hombre se mueve
entre las sombras,
podría ser un fantasma,
con una pava pequeña
y el mate en la mano libre.
Silba una tonada a su estilo
sin ritmo ni armonía
anticipa la música atonal.
Algunos seres ignotos, se anticipan,
tienen el germen de creación en su mente.
Espío sus movimientos sin que me advierta.
Grabo en mí cada uno de sus actos, soy un receptáculo que se rebalsará alguna vez.
Sus acciones son bellas, sonríe y acaricia a sus perros, le deben todo a ese hombre.
Saben de presas porque él les enseñó, ignoran a  los seres que se les acercan, no se dejan humillar por un hueso.
Como ese hombre conocen su destino. 

2023

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