No puedo renunciar
a poner palabras a lo inefable,nuestro estar en esta vida.
Compartir cada instante, cada silencio, da miedo de caer sin ver al otro.
Perder la magia que nos rodea
cuando somos muchos,
y fundirnos uno en el otro,
para ser uno.
Los libros son como la casita en el árbol Como la carpa hecha con las sabanas y cobijas de mi cama de niña. Como el submarino de Nemo( nad...