domingo, octubre 25, 2026

 En el cuarto

la luz del sol
Filtrada por un tamíz
dibuja flores doradas
en el colchón.
Apoyamos
nuestros cuerpos en él,
derivan como en un río
nervioso.
Las manos sienten
la superficie,
suavidad de piel,
besos desparramados.
Un canto sin música
muerde mi oido,
tu voz como una mancha
de saliva en la almohada.
Esta mañana mis ojos
solo ven
un matel turquesa,
bordado kich sobre la cama.
Se ha ido tu cuerpo
lo sigo con mis ojos blancos.
Y con mis manos obcenas
dibujo una espera. 

  Los libros son como la casita en el árbol Como la carpa hecha con las sabanas y cobijas de mi cama de niña. Como el submarino de Nemo( nad...