domingo, octubre 25, 2026

 Estoy aquí sentada

sobre este cuerpo,
haciendo de esta base
de huesos, la única
posibilidad de existir.
Me abandonan las fuerzas.
Sabanas arrugadas,
en la fina piel de la edad.
Acumulo capa sobre capa en mi
primitivo ser, con esperanza
en un más allá de la visión.
La carne despertaba con brío,
milagro andante;
hoy de un pozo sale,
con temor a ser vista.
Antes suave y turgente;
hoy exceso y pergamino.
Un Dios
lanzó las primeras aflicciones
sobre mi sólida materia.
Las esencias rigen las ilusiones,
y se van desvaneciendo
como el rugir del mar.
Poso la mirada sobre
manifestaciones sutiles.

La luz no da consuelo,
difícil mirar directamente al sol.
Sin embargo el ritual brinda verdades, llegar a vivencias  profundas.
Soy su obra, las he disfrutado.
El alma no tiene belleza ni fealdad,
liberada de mi voluble figura,  permanecerá inalterada .

2021

  Los libros son como la casita en el árbol Como la carpa hecha con las sabanas y cobijas de mi cama de niña. Como el submarino de Nemo( nad...