No hubo sucesivos velos.
No hubo sucesivos nombres.Yo moraba en el hielo negro,
en la escarcha matinal.
Indescifrables signos
códigos y dinastías de voces
sin traducción.
Yo encogida en mi precaria vida
aspiraba ser tocada por un rayo.
No será épico tu arrojo,
cobarde y oscuro.
Agazapado en las sombra
de tu mente.
Jamás podré fingir que no
me hiriera tu lanza.