domingo, octubre 25, 2026

 No hubo sucesivos velos.

No hubo sucesivos nombres.
Yo moraba en el hielo negro,
en la escarcha matinal.
Indescifrables signos
códigos y dinastías de voces
sin traducción.
Yo encogida en mi precaria vida
aspiraba ser tocada por un rayo.
No será épico tu arrojo,
cobarde y oscuro.
Agazapado en las sombra
de tu mente.
Jamás podré fingir que no
 me hiriera tu lanza.

  Los libros son como la casita en el árbol Como la carpa hecha con las sabanas y cobijas de mi cama de niña. Como el submarino de Nemo( nad...