lunes, octubre 12, 2020


Esta ventana cobija mi encierro.
Como si nunca antes esta escena 
se repitiera,
que no sea excusa la tardanza.
Corazón regando mis silencios,
quiero sin pensar estar otra
Que brote la savia
aunque viaje a destino
incierto.
Y despierte en el próximo
Poema.
C.M

 

No es el fin
de este mundo.
Mas allá hay algo
hay luz.
Para alcanzarla
hay que conocer la fe,
aunque ella sabe reír.
Se oculta
es intangible e inexplicable,
es eterna o efímera.
Pero la verdad
es dura.
Tu eliges con cual te quedas. 

C.M

 Si me buscas con tu boca de lobo

y saltas y muerdes mi corazón.

Si hundes tus uñas en mis venas,

y la miel enciende

mi sangre

en el tenebroso rito.

Es vital que sepas apagar el fuego.

C.M


domingo, octubre 11, 2020

 En esta tercera parte de la vida los recuerdos aparecen como los gusanos en las mazorcas, devenidos visitantes inadecuados. 

Es la poesía, la infancia unida a tanta dureza real. El sol participe de gloriosos días de la niñez sale a cada rato, no hay melancolía, no es una metonimia ostentosa, se repite solo lo que hunde raíces en mi universo mítico.

La naturaleza torciéndole el brazo al hombre, la maleza comulgando con las privilegiadas, enriqueciendo la tierra donde crecerán los misterios.
Si dejamos la tierra rodearse de lo que haragana prefiere, seguro las ortigas, los cardos, trébol, la gramilla, huevito de gallo o uvita de campo serán sus voces.

Pero yo vi la mano hacedora, instalará semillas, bulbos, plantines de otros lares y un jardín brotará para mentir al deseo. Allí crecí y creo que aún hoy se ha preservado en mí esa mentira.

Mis ojos han quedado ciegos para otros jardines.
C.M.

La vieja casa de mis abuelos en La Gallareta. Santa Fe.
Que privilegio de ensueño
haber conocido la casa de la infancia
soy dichosa de haber poseído verdaderamente mi soledad
No en un desván o
sin dejar de jugar
Pues mi mente jugaba solo con las palabras
en un puente sobre la zanja del frente de la casa
allí entreví el germen de la libertad.
Mas allá la infinita calle atrapaba mis ojos
llenos de tierra y tiempo
Te hecho de menos
y con los sueños de entonces permanecen en mí
Aún cuando la casa ya no existe. 
 C.M.