domingo, octubre 25, 2026

 Estoy aquí sentada

sobre este cuerpo,
haciendo de esta base
de huesos, la única
posibilidad de existir en el futuro.
Me abandonan las fuerzas.
Despierto sobre sabanas arrugadas,
en la fina piel de la edad.
Acumulo capa sobre capa en mi
primitivo ser.
la esperanza es un más allá de la visión.
Mi anatomía despertaba con brío
hoy sale de un pozo
con temor .
Lo que fuera suave y turgente
es exceso y pergamino.
Hubo un día en que un Dios enfurecido
lanzó las primeras aflicciones
sobre mi sólida materia.
Las esencias rigen las ilusiones, se van desvaneciendo como el rugir del mar.
Poso la mirada sobre
manifestaciones sutiles,
la iluminación no da consuelo.
es difícil mirar directamente al sol.
Sin embargo este ritual me brinda verdades,
El alma no tiene belleza ni fealdad,
liberada de mi voluble figura,  permanecerá inalterada 

 En el gran salón concurrido

están todos presentes
Tú también muñeco de ojos cerrados,
no vi la última luz en ellos.
Pongo nomeolvides sobre tus párpados,
Thot sonríe en su sabiduría.
Yo que he muerto algo,*
solo observo.
No había sobre qué decir.

 El tiempo deja sus pasos

en mi piel
Tallando los días
ilumino mi vida
y haré malabares
como cualquier tonta
que decide sobrevivir. 

 Miro al cielo y te veo pasar.

Me subo a tu grupa, nadie
puede decirme soñadora.
Eres tan real
como mis ojos me dicen.

 Te busco sin insistencia,

no veo a nadie cuando escribo,
recuerdo a otros.
Me enseñaron a no pensar
en nadie.
Por esas extrañas casualidades
estas palabras te llegarán
a vos.
No te esfuerces en comprender,
la poesía intenta ser sentida. 

 En cada estallido de alegría

hay un fondo de terror,
un lamento de fragmentación,
llanto por una pérdida irreparable.
En este individuo que soy
la naturaleza fue vejada. 

 

Madre

Un sol carbón ilumina la mañana, y en tu patio las plantas se quejan, 

intento vano, alegrarlas, les cuento un cuento, que vendrás mañana, no me creen.

Me lavo las manos y te veo en el agua límpida. Ya voy no te angusties he venido solo por ti.
Dejé las orquídeas tristes, y vi tu cara bonita y una sonrisa maligna.
Creí que sabías algo que yo no.
Los ojos semiabiertos espiando la vida, me gusta, no me gusta, 
Entre tubos, gasas y luces titilantes esperabas. La gente decía, < es así>.
Acaso sabías, como dicen que es,
Dijiste "hay que regar las alegrías del hogar, 
tu llanto les hará bien y no mires atrás", 
la risa ahogó tus palabras.
En un día como éste cuando era pequeña pensaba

 ¿Será posible que algún día dejaré de verte? 

 Hay un fuego

en el que me gusta
quemarme.
Un fuego
con olor a pino,
las palabras perecen,
y se vuelven chispas.
Quiero quemarme
en ese fuego amigo.
Para sentir
su lengua dulce,
en mi piel
mutada,
en cenizas. 

 Tapíz


Soy un papel lujurioso en la pared.
Caminará tu mirada por mis flores.
Apoyarás tus manos en mí,
cuando te desoriente el orgasmo.
Estaré para calmar tus ojos
en la oscuridad de la noche,
cuando te despierten
las pesadillas. 

 Duerme entre mis pechos

marchitos de dar amor.
Duerme y sueña
en la siesta de verano.
Su mano se hundía
en la traspiración,
en el de muaré dorado,
de mis piernas.
Duerme con el amor de ayer y de siempre.
Acompaña su respiración
con caricias, borran dudas
y crean historia.
Duerme y sueña en los besos,
marcados en este cuerpo partido. 

 La noche lleva consigo

los caballos desatados.
Un ojo vigila su galope,
y el otro intenta atrapar
sueños. 

 Música en el aire .

Se cuela por la ventana,
como perfume de una
torta de chocolate.
Escribo, registro el sonido,
molesta y es bello.
Me asomo al balcón,
no hay nada en la calle
son las cuatro de la tarde,
ya no voy a escribir.
El resto del día disfruto
la presencia invasora,
busco el balcón de donde
se derrama.
El generoso es humilde,
en un día de pandemia
nos toca el corazón. 

 Llueve en mi

reflejo de cielo,
Vuelo de pájaro sin jaula.
Un batir de párpados
y se pierde la imagen,
tán rápido
tan triste.
Navego sin rumbo,
sé que no quiero
tener donde ir
dejarme estar.
Planeando. 

2023

 


Testamento
No soy nada,
debido a eso dejaré
Dicho por mí
lo que me guste.

A veces corrí peligro
de ser estúpida,
No intenté ser inteligente.

Quise parecer inmadura,
y se notara a primera vista,
que me enamoré de las palabras.

Un amor ridículo
y ciego, como todo
Amor.

Mre permitía
entrar y salir de la literatura,
relajada.

No buscaba ser aceptada
 importaba
que  fuera mío
Aunque todos sabían que era
herencia.

Importaba que
me deslumbrara
un pensamiento
amoroso
con las cosas casuales de la vida.

Tenía la firme voluntad
De ser yo,
quien quiera que sea.

Aunque desde siempre
he sabido que son
los otros, quienes nos crean. 

 No me des sobrevida.

Quiero ser soberbia
quiero esto que tengo
ahora.
No me des longevidad
déjame aquietarme
en la contemplación
del diamante en bruto.
Sin brillo ni facetas.
Quiero lo profundo
de donde brota el agua.
No me des inmortalidad
donde la fuente se ha secado,
y ha muerto el oasis. 

2024

 Nos gustaba hacer el amor

en esa cama deshecha
Mirando la luces como
estrellas en el mar
Musitabas un poema
Lento como tu batir
entre mis piernas.
mis luciérnagas
soltaban un gemir de alas. 

 En el cuarto

la luz del sol
Filtrada por un tamíz
dibuja flores doradas
en el colchón.
Apoyamos
nuestros cuerpos en él,
derivan como en un río
nervioso.
Las manos sienten
la superficie,
suavidad de piel,
besos desparramados.
Un canto sin música
muerde mi oido,
tu voz como una mancha
de saliva en la almohada.
Esta mañana mis ojos
solo ven
un matel turquesa,
bordado kich sobre la cama.
Se ha ido tu cuerpo
lo sigo con mis ojos blancos.
Y con mis manos obcenas
dibujo una espera. 

 De la infancia

en tu casa.
Solo queda
mi reflejo en la ventana. 

 Madre

Dijiste no quiero morir,
dejaste que me
marchara.
Y cuando cerré la puerta,
cerraste los ojos.
Al fin declaraste
No le debo a nadie
No despertaré
Madre abandonaste
el lugar conquistado
en mi. 

 Cuanto persisten mis muertos

me susuran al oído palabras
aprendidas que no pienso.
Cómo no quiero estar sin ellos
cuando las sombras largas
acarician la incipiente noche.
Cómo perciben que espero
el rumor de su respiración,
los imprecisos pasos
sobre las hojas caìdas.
Cómo me miran desde
el reflejo del espejo
en la mañana desolada.*
Cómo saben que disfruto
de saberlos
en cada rincón de la casa
donde moran y persisten,
practicando sus ritos
que recorro cada dia.
Solo ellos guardan
mi esencia.
Y por la noche de mi sueño
galopan en mansos caballos
de ojos negros y brillantes.
Temo que me olviden
se rebelen y no vuelvan.
Perder el sonido
de sus voces,
los espacios compartidos.
Y se retiren para siempre
al rincon oscuro del silencio. *

  Los libros son como la casita en el árbol Como la carpa hecha con las sabanas y cobijas de mi cama de niña. Como el submarino de Nemo( nad...