viernes, marzo 25, 2011

LOUISE BOURGEOIS - PROA


Bourgeois, joven, muy imbuída en el psicoanálisis, creó su obra desde su propia vida y dolor, 1911- 2010.

Maman en la calle, para todos, gran-diosa.
Figuras de espiral, germen de tejidos y el incesante retorno del tiempo, que no existe diría un amigo.



Los observadores son observados.


Soledades en el descanso de la escalera.




Transición entre pisos en el museo, contrastes de la arquitectura que seducen al ojo del espectador.







La corista, podría ser amiga de Degas.











Detalles humanos que enriquecen cualquier evento.





















Cuerpos colgados de hilos avidencian la preocupación de la autora por la fragilidad humana y la delicadeza de los acontecimientos de la vida.








Cuerpos en










Sin palabras.


















Detalles de esta hermosa obra impresiona su real tensión.









Arco de Histeria
Primera obra en la sala, su color y la tensión del cuerpo sin cabeza atrae inexorablemente, es bella, dejo a uds. averiguar porqué la autora hacía algunos cuerpos sin cabezas, lean.













Privilegios, pasaron antes, no hicieron cola, amigos de los organizadores, siempre los hay.














El último en irse, no esperaba un hueso, solo quería compañía en su vida solitaria de perro abandonado.

















Todos esperábamos pra entrar, conversábamos con nuestros amigos y ellos miraban con alegría a la gente que los rodeaba, acaso esperando una caricia.
























Maman de 1999, es el comienzo de esta exhibición de arte, llamada también Spider , madre de todas las madres, para la autora la madre era gigante en su amenaza y enorme en su protección, ubicada en el espacio público impresiona por su tamaño y su peso, la gente deambulaba entres sus patas sacando fotos y admirando su factura, color y grandiosidad.











Misterios en sus calles, colores brillantes y niños en talleres al aire libre aprendiendo a expresarse, arte en todos lados.







































La Boca, esa noche la luna estaba más cerca de la tierra y se veía magnífica, un espectáculo en si mismo, esperábamos para entrar a ver la exposición de Louise, la cola era larrrguísima, tardamos una hora en acceder, pero estábamos disfrutando en ese escenario brillante.