viernes, agosto 13, 2010

CAMINOS EXTRAVIADOS I



































































La idea de fotografiar la vieja estación de Ferrocarril en Santa Fe, mi ciudad, la encuentro en uno de los tantos viajes realizados, visito a mi madre y a veces puedo salir a hacer fotos, pocas, muy pocas veces puedo hacerlo, ya que la familia absorve todo mi tiempo, así lo deseo, no es una obligación.
Pero esta reseña tiene como idea explicarme-les de dónde surge este pequeño trabajo fotográfico.
Creo que en un primer momento se trata de hacer visible la relación, dar a leer mi experiencia, que en este caso transcurrió muchos años en esta ciudad.
El ensayo tiene a la mirada como lugar central, la estación de trenes, esa que me ha esperado muchos años para ser protagonista de mis fotos es la clave de esta historia.
Hacer visible la relación es ese momento del viaje en que pienso en mi como una viajera desde pequeña. En todo caso se dió como un movimiento interno en la red de mis desplazamientos y vacilaciones.
Admito que fotografío para mis propios fines, muestro para seducir y también mantengo la distancia, pero siempre aludo a un mundo del que me siento parte,me permite volver a mi, me encuentro, es una manera de concebir la relación entre la fotografía y la vida.
Ser fotógrafa para mi quiere decir fotografiar en estas condiciones.
Hay en esto una idea que al principio se me hace enigmática, luego se va armando con recuerdos
de la niña que viajaba en tren con su abuela al norte de la provincia, urdimbre de sentimientos, un pequeño pueblo, "La Gallareta", fragmentos del pasado donde el ferrocarril tenía un protagonismo fundante ya que en ese pueblo los ingleses construyeron redes para que los trenes transportaran los productos del quebracho que ellos explotaban. Hilachas de lo real que aparecen desplazados en el tiempo y con esta estación que ya no se usa para trasnportar, no es despojo para mi, es historia,pasado y presente.
Poco a poco se arma la serie de fotos, ellas me muestran lo vivido.
C.M.