viernes, marzo 05, 2010

Perdidos en Palermo


Palermo
Calles ariscamente empedradas
ya no transcurren chatas y caballos como vieran sus vecinos
ya no abundan caserones, ni malevos,
Ya no se yergue la poderosa sombra de su fundador grandioso y controvertido
Ya nadie recuerda su mal habida gloria
Hay realidades más nobles para cantar,
sus arterias no desangran caminos posibles
Movimiento irreversible y arbitrario
CM

"El Ojo"

  El ojo El día plomizo enajenaba su vista, fruncía el entrecejo y entornaba los ojos, el verde desbordaba los parques.  Cruzó la calle rumb...