domingo, mayo 24, 2009

EL MURO

Bajo un cielo plano, con su punto en fuga, la calle me brinda su exterioridad íntima. Nuevos dibujos incomprensibles, coloridos, sensuales se presentan a mi lente, seduciendo con un lenguaje que no es mío, pero hecho para mi.
Autor y observador, compartimos el mismo muro, el mismo tiempo y espacio.
No basta la mirada, es fugáz, necesito de la repetición del momento en que me conecto con su hacedor. Pone en juego mi pasión, la cámara ese instrumento vejatorio, es aliada al instante de atrapar una vez más el mensaje que aguarda.